Guambitos nace en casa, entre familia, tradición y el olor de un tamal recién hecho. Somos un emprendimiento colombiano que mantiene viva la receta de los tamales del Huila, preparados como se han hecho siempre: con tiempo, ingredientes reales y mucho cariño.
Cada tamal se cocina de manera artesanal, respetando los sabores que nos acompañaron desde la infancia y que hoy queremos compartir con quienes extrañan un pedacito de Colombia, sin importar en qué lugar de Estados Unidos se encuentren.
En Guambitos creemos que la comida une, reúne y crea recuerdos. Por eso nuestros tamales están pensados para acompañar momentos especiales: reuniones familiares, celebraciones, fiestas de fin de año o simplemente esos antojos que piden sabor de hogar.
Más que vender tamales, en Guambitos compartimos tradición, identidad y mesa. Gracias por dejarnos llegar hasta su hogar.
Guambitos es una palabra del Huila que se usa con cariño para hablar de los niños, la familia y lo que se hace con amor en casa. Para nosotros, Guambitos representa hogar, tradición y esos sabores que reúnen a la gente alrededor de la mesa. Es el recuerdo de la cocina llena, la familia junta y un tamal compartido con quienes más queremos.
Nuestra misión en Guambitos es preparar y compartir tamales huilenses hechos en casa, siguiendo recetas tradicionales, con ingredientes reales y mucho cariño. Queremos llevar sabor de hogar y tradición colombiana a cada mesa en Estados Unidos, reuniendo a las familias y acompañando los momentos especiales que se viven alrededor de la comida.

Gracias por el apoyo a este producto 100% local
del huila a sus mesas en US.
"Los mas deliciosos"
“Son muy deliciosos y me llevan a sentirme en mi casa en colombia. De verdad son muy deliciosos"
- Dayana.

"Juepucha muy sabrosos"
"Ya era hora de encontrar un tamal de la tierrita por acá. Son muy buenos, trae muy buen sabor y sazón"
- Wilmer.

"Tiene un sabor bestial"
" El sabor del arroz, las carnes, merjo dicho... Vale absolutamente la pena comprar y probar esta joyita deli"
- Patricia.
